Hace casi un mes que no tengo móvil.
Aún así mi negocio digital sigue funcionando y sigo viviendo de ello.
Y encima, estoy más feliz y centrada en mi trabajo que nunca.
Te cuento mejor.
Realmente sí que uso móvil, pero uno antiguo que solo permite hacer y recibir llamadas o mandar SMS. Como los de antes. No es un smartphone.
Hacía mucho tiempo que estaba pensando en hacer esto. Pero nunca era el momento ideal. Siempre lo posponía.
Hasta que se me cayó, se rompió, y en vez de arreglarlo... lo guardé en un cajón.
Pensé que era una oportunidad maravillosa. Y así fue.
Desde que no lo uso estoy notando un montón de cambios.
Estoy muchísimo más tranquila.
Mi sistema nervioso está más relajado.
Estoy más presente.
Más alegre.
Y, sobre todo, he bajado mucho ese estado ansioso de estar siempre con algo en la mano para contestar mensajes, buscar cosas, mirar redes… que al final eso hace que no estés pendiente de lo que realmente importa.
Seguro que estás pensando: ¿pero cómo lo haces si ahora todo se hace desde el móvil?
Pues mis amigos, familiares y demás tienen mi número.
Así que pueden llamarme, porque mi supermóvil otra cosa no, pero llamadas recibe (excepto cuando se me olvida el PIN y no logro encenderlo, jaja).
Para trabajar, lo hago todo desde el ordenador. Tengo Telegram instalado para hablar con el equipo y el resto de cosas que necesito.
Cuando acabo mi jornada, lo cierro y desconecto.
Y las redes sociales: grabo con mi cámara y Marta de mi equipo se encarga de publicar y gestionarlas.
No sé cuánto duraré sin móvil. Pero de momento estoy muy feliz así.
Esto que te estoy contando a ti, lo compartí también en Instagram hace unos días.
¿Y qué pasó?
Que, aunque muchas personas se interesaron y querían dar el paso también... hubo comentarios negativos.
Y como no suelo tenerlos, cuando los tengo me hace hasta ilusión, porque es cuando empieza el debate de verdad.
Entre otras cosas, me dijeron que no era coherente hablar de dejar el móvil cuando yo vivo de que la gente me vea en redes. Que vivo de que la gente esté pegada a la pantalla.
Pero no. Yo no vivo de eso.
Mi trabajo es ayudarte a mejorar tu salud.
Sí, a través de la comida sana, pero también en todos los aspectos de tu vida.
Dejar el móvil ha sido superpositivo para mi salud, por eso lo compartí, por si también os inspira a hacerlo y que veáis que es posible.
Y creo sinceramente que pasar más de dos horas al día haciendo scroll por ocio no es sano para nadie.
Además, yo no hago colaboraciones con marcas. No cobro por recomendar productos.
No dependo de cuántas horas paso en redes ni de cuánta gente ve mis publicaciones.
Vivo de mis cursos online.
Y sí, uso las redes para promocionarlos.. Pero no son mi fuente de ingresos, son solo un altavoz. Vendo y me comunico principalmente por email.
Y eso es posible porque me dedico en cuerpo y alma a crear cursos que de verdad ayudan a las personas.
Gracias a eso el negocio me va muy bien, tengo un equipo increíble, y puedo permitirme que alguien lleve las redes durante el tiempo que necesite.
De hecho, si me conoces desde hace tiempo, sabes que a veces desaparezco de las redes durante meses enteros porque me lo pide el cuerpo y lo necesito.
Sigo compartiendo contenido en mi newsletter, pero no en redes.
Y me da igual si esto me penaliza en el algoritmo.
Esa libertad no es casualidad.
Es el resultado de años trabajando en construir un negocio estable, que no depende de que yo esté mirando el móvil ni publicando todos los días.
Y de hecho, tan bien me está viniendo este parón del móvil que me está dando tiempo a hacer algo que llevo... desde 2019 posponiendo.
Sí. Desde 2019.
Cada año lo ponía en la lista. Cada año llegaban otras cosas. Lanzamientos, cursos, imprevistos, la vida. Y lo dejaba para después.
Pues bien. Ahora ya es una realidad el programa más heavy que he creado nunca.
Enfocado al negocio.
Donde quiero enseñarte a vivir de tu propósito y ser libre.
Quiero que no estés atada a las redes ni a nada. Que tengas un negocio estable y consolidado.
Cinco años esperando para hacerlo bien. Y creo que ha valido la pena.
Si quieres enterarte antes que nadie, haz clic aquí porque te voy a ir contando todo sobre el programa.
Un besote,
Lucía