¡Hola, Lola Reyes!
Tengo un problema y necesito tu ayuda para resolverlo.
Ya va llegando el calorcito y ¿qué es lo que pega cuando eso pasa?
Sí, justo eso: un buen helado deliciosísimo.
Pero claro, también sé que estás pensando que quieres seguir cuidándote y comer bien.
Por eso me dirás que no quieres ni oír hablar de helados para no caer en la tentación, porque llevan mogollón de azúcar, grasas de mala calidad…
O quizás tienes alguna intolerancia o alergia y te es muy difícil encontrar helados que te gusten.
Pues no te preocupes, porque para eso estoy yo: para enseñarte a hacer la versión sana y nutritiva de tus helados favoritos.
Con ingredientes que sí puedas comer.
Ojo, no te hablo de bloques de hielo sin sabor, que parece que solo estás masticando nieve.
Ya me conoces.
Y por muy saludables que sean, para mí el sabor también es importante. MUY importante.
A lo que yo me refiero es a helados con los que de verdad disfrutes.
Cremosos.
De tus sabores favoritos.
Y aptos para todos: sin gluten, sin lácteos, sin huevo…
El 11 de junio he organizado un taller gratuito en el que veremos todo esto.
Entonces… ¿cuál es el problema?
Pues que, como siempre, en mis talleres hay una parte de teoría para que entiendas todo el proceso y los trucos, y una parte práctica en la que hacemos juntas un recetón.
El año pasado hicimos un Magnum de chocolate Dubai que triunfó muchísimo.
Pero ese ya lo conoces, y yo quiero que este año hagamos algo nuevo y aún mejor.
Y claro, hablando con el equipo sobre cuál hacíamos, han salido un montón de propuestas sobre la mesa.
Como siempre, no nos decidimos porque nos flipan todos.
Así que hemos pensado que lo elijas tú.
Tenemos 5 candidatos:
Cacahuete con caramelo salado: una combinación de dulce y salado con el crujiente de los cacahuetes que engancha desde el primer bocado.
Tiramisú: cremoso, con ese toque de café… (también podrá ser descafeinado).
Torrija: el sabor más especial. Un dulce típico de Semana Santa convertido en helado. Te va a explotar la cabeza cuando lo pruebes.
Matcha: para los amantes de esta bebida japonesa, que además combinada con chocolate queda fenomenal.
Cheesecake: cremoso, fresquito, irresistible. El favorito de Iván.
Responde a este email con el que más te guste y el más votado será el que hagamos juntas en el taller del 11 de junio.
Así de sencillo.
Y mientras tanto, ve reservando tu plaza gratis aquí.
Porque sea cuál sea el ganador, va a quedar brutal y se va a convertir en tu favorito de este verano. Así que no te lo puedes perder.
Además, vas a aprender muchísimo.
Me muero de ganas por saber cuál elegís.
Un besote,
Lucía