Hoy te traigo una receta, que no solo está deliciosa, sino también es nutricionalmente muy potente.
Un paté de sardinas casero y antiinflamatorio.
Es perfecto para desayunos salados o para aperitivos.
Y se prepara en 5 minutos.
Literalmente es triturar, dejar reposar un rato… y listo.
Queda supercremoso y con un sabor muy umami.
Está que te mueres de bueno.
Cuando lo pruebes, vas a querer hacerlo en bucle.
Pero lo mejor no es el sabor (que también), sino todo lo que aporta a tu salud.
Lleva sardinas, que son una gran fuente de omega-3.
Les vamos a dejar las espinas, porque al ser sardinas en conserva, son blanditas y comestibles, y aportan mucho calcio.
Y además le vamos a poner un poco de hígado de bacalao.
Si no lo has probado nunca, te animo a que le des una oportunidad.
Mi hija y yo estamos obsesionadas.
Ella dice que quiere tener una habitación llena de latas de hígado de bacalao jaja.
Nos encanta.
Tiene una altísima densidad nutricional, sacia muchísimo y es rico en omega-3, vitamina A y vitamina D.
Y no hace falta mucha cantidad.
Con poca es suficiente para enriquecer el paté sin que el sabor resulte muy potente.
Aunque ya te digo que el sabor te va a sorprender.
Por último, también le vamos a poner miso, que le da ese sabor umami y aporta probióticos naturales que contribuyen al equilibrio de la microbiota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario