Estos días he estado hablando en Instagram sobre qué es para mí el autocuidado… y qué no lo es.
Y quiero ser muy clara con algo: a mí los cánones de belleza me dan bastante igual.
No es mi tema.
No es mi enfoque.
No es lo que me mueve.
Lo que me importa es la salud.
Siempre ha sido así.
Cuando tenía 29 años estaba agotada.
Tenía muy poca energía y mi estilo de vida me limitaba muchísimo para hacer lo que realmente quería.
Cambiar mi alimentación fue el punto de inflexión.
No fue algo estético.
Fue puro bienestar.
Fue recuperar energía, claridad mental y ganas de vivir mi vida con más presencia.
Ese cambio fue tan grande que terminó convirtiéndose en mi motor para ayudar a otras personas.
Y sí, con los años vinieron más cambios: empecé a moverme más, a hacer deporte, a reducir tóxicos en casa (utensilios de cocina, productos cosméticos, ropa…), a cuidar otros aspectos de mi entorno.
Pero todo eso vino después.
Y vino gracias a la base: la alimentación.
Ese siempre ha sido mi tema.
Por eso me preocupa lo que veo hoy en redes.
Antes eran las dietas estrictas y contar calorías.
Ahora son las dietas de moda:
La vegana.
La carnívora.
La keto.
La low carb.
La tendencia nueva de cada mes.
Y muchas personas viven saltando de una a otra, con inseguridad, dudas y frustración.
Probando, cambiando, restringiendo…y sufriendo por el camino.
Y yo de verdad creo algo: el dolor a veces es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.
Comer sano no debería ser un castigo.
Ni una lucha constante.
Ni convertirte en chef de restaurante de estrella Michelin.
Tampoco resignarte a comer platos aburridos o que no te gustan.
Hay un punto intermedio donde la comida es saludable, pero también muy rica y sencilla.
Un lugar donde disfrutas de verdad.
Donde aprendes a combinar alimentos para potenciar su sabor.
Donde no tienes que complicarte la vida en la cocina.
Y eso es lo que quiero enseñarte.
Herramientas para que puedas cocinar menús saludables que disfrutes hoy, mañana y dentro de años.
Sin modas.
Sin extremos.
Sin sufrimiento.
Pensadas para que lo puedas mantener en el tiempo y adaptadas a la vida real.
Por eso he preparado un reto gratuito y práctico para hacer juntas (porque acompañadas todo es más fácil).
¿En qué consiste el reto?
Te daré un menú antiinflamatorio de 3 días, con desayuno, comida y cena.
Fácil de hacer, muy rico y pensado para que aprendas combinaciones deliciosas que te acompañen en el tiempo.
Lo cocinaremos, comeremos y disfrutaremos todas las personas apuntas (y yo también) a la vez.
Podrás resolver dudas, miedo y pequeños bloqueos que puedan surgir.
Y también compartir lo mucho que te estás enamorando de la comida sana y de los platazos que vas a preparar.
Unos días antes de empezar el primer día de menú te enviaré la lista de la compra para que puedas organizarte con calma.
Así sabrás qué ingredientes comprar, irás a tiro hecho y evitarás gastos innecesarios.
¿Cuándo será el reto?
Los días 2, 3 y 4 de marzo.
Y el jueves 5 de marzo tendremos una clase final en la que te enseñaré a organizarte para cocinar superrápido este y cualquier otro menú.
Además, te llevarás las bases para seguir manteniendo el hábito de cuidarte más allá del reto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario