En 2017 publiqué una receta a la que llamé EL BROWNIE.
Sí, en mayúsculas, porque no podía estar más rico.
La llevé a la presentación de mi primer libro y se la regalé impresa a la gente que vino. Le tengo un cariño especial.
Pero el otro día una seguidora me preguntó cómo podía sustituir el azúcar de coco de esa receta por un endulzante más saludable.
Como te puedes imaginar, no me he podido resistir a hacer una versión mucho más sana porque tenía razón.
Al final, han pasado más de 7 años y en todo este tiempo, las cosas han cambiado mucho.
Ahora se sabe mucho más sobre los ingredientes que realmente nos benefician y los que tienen un impacto negativo en nuestra salud a la hora de hacer dulces.
Por eso, yo misma antes usaba ciertos endulzantes pensando que eran una alternativa más saludable que el azúcar.
Pero ahora, con más información, he descubierto que, en realidad, se comportan de manera muy similar en nuestro cuerpo.
Hoy tengo claro cuáles son las mejores opciones y cómo elegirlas para no comprometer ni la salud ni el sabor.
En el taller gratuito del próximo jueves 6 de marzo, hablaremos en profundidad sobre esto: cuáles son los endulzantes más saludables y con los que mejores resultados vas a obtener para hacer dulces sanos en casa, qué harinas usar, qué grasas…
Reserva tu plaza gratis aquí y no te lo pierdas.
Pero mientras llega ese día, te voy a demostrar que es posible con el recetón de brownie 2.0.
Más conocido como "no me puedo creer que esto esté tan rico".
Igual de delicioso y esponjoso o más que el que publiqué en 2017, pero más saludable y nutritivo.
Sin gluten, sin lácteos y sin nada de azúcar ni edulcorantes.
Solo está endulzado con fruta.
Además es rico en calcio por uno de los ingredientes que lleva.
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