La semana pasada os conté que por fin iba a ver la luz algo que llevaba mucho tiempo guardando.
Un proyecto que había ido posponiendo entre unas cosas y otras.
A raíz de eso me habéis mandado un montón de mensajes bonitos... todavía los estoy leyendo y no me lo creo.
Y muchas personas ya os habéis apuntado para ser las primeras en saber todo sobre el proyecto.
Eso me da una ilusión enorme.
Por eso hoy quiero contarte más.
De dónde viene esto, por qué lo he pospuesto tanto y por qué ahora.
Porque hay historias que necesitan madurar antes de poder contarse. Esta es una de ellas.
Corría el 2019.
Ese año empezaron a germinar dos semillas a la vez.
Una era un bebé, mi hija, que ya crecía dentro de mí.
La otra era una idea que llevaba rondándome bastante: ayudar a otras personas del mundo de la salud a construir un negocio estable. Un negocio de verdad.
Las dos me emocionaban. Las dos me daban miedo. Las dos pedían todo de mí.
Pero ya sabes cómo funciona esto. Las semillas compiten por el agua.
Y yo tenía que elegir, aunque nadie me lo dijera, dónde ponía la energía.
Elegí bien.
Mi negocio, Cocinando el Cambio, estaba funcionando.
Así que me puse entera con lo que más lo necesitaba: criar con presencia, con consciencia, sin estar siempre a medias.
La otra semilla la dejé dormir.
Y así fue pasando el tiempo.
Un año. Dos. Tres.
Seis.
Y paralelamente, este año hice diez años desde que me hice autónoma y dejé el trabajo que tenía.
Diez.
Algo en ese número me hizo parar de verdad.
No para celebrar, sino para mirar atrás con honestidad y preguntarme: ¿qué he aprendido en todo este tiempo que vale la pena transmitir?
Sí, ya estaba ayudando a muchas personas y familias a cuidar de su salud comiendo sano y muy rico. Algo que me hace muy feliz.
Pero lo que he aprendido no es solo sobre nutrición. Ni sobre cocina.
Ni sobre redes sociales. Ni sobre embudos de venta.
Es sobre algo mucho más importante: cómo construir una vida que de verdad quieres vivir.
Ser madre me lo enseñó de una forma que ningún curso podría. La presencia no se improvisa. La libertad tampoco.
Y un negocio que te esclaviza, aunque sea tuyo, aunque sea de algo que amas, no es lo que queremos.
Lo que queremos es tener ingresos estables y estar cuando tienes que estar.
Trabajar desde donde quieras y no estar siempre apagando fuegos.
Ayudar a los demás y no olvidarte de ti.
Eso es lo que diez años me han enseñado.
Y por eso esa semilla que llevaba seis años esperando... por fin está brotando.
He creado Vive de lo que Amas.
Un programa para profesionales de la salud y la nutrición que saben que quieren ayudar a los demás, pero que todavía no tienen claro cómo convertir eso en un negocio real y sostenible.
Que encaje con la vida que quieren tener.
Y que les dé la libertad que buscan.
No es un curso de marketing.
No te voy a enseñar a hacer Reels ni a crecer en Instagram.
Es algo más profundo que eso.
Te voy a acompañar a construir los cimientos: saber exactamente a quién ayudas, qué problema resuelves, cómo estructurar tus servicios, cómo conseguir que la gente que te necesita te encuentre….
Sin agotarte en el intento.
Porque vivir bien empieza por tener un trabajo que te haga libre.
Esto es para ti si...
Tienes formación en salud o nutrición y sabes que quieres vivir de ello, pero sientes que te falta la parte de negocio.
Ya tienes algo montado pero no termina de despegar y no sabes exactamente por qué.
Quieres ingresos estables sin depender de las redes ni de estar siempre presente online.
Buscas construir algo que dure. Algo tuyo. Algo que encaje con tu vida real.
Después de diez años, más de 20.000 alumnas y un negocio que me ha dado la libertad de estar donde quiero estar... por fin me siento lista para acompañarte a ti en ese camino.
Y no puedo estar más emocionada con lo que viene.
Si todo esto resuena contigo y tú también quieres vivir de lo que amas... haz clic aquí para enterarte antes que nadie.
Porque muy pronto te iré contando más cosas sobre el programa.
Un besote,
Lucía.
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