¡Que no te engañen!
Cada vez hay más conciencia de lo importante que es cuidarnos. Y darle a nuestro cuerpo una buena alimentación para tener salud y energía.
Pero, ¿qué pasa con esto?
Que la industria sabe muy bien cómo aprovecharlo.
Y se las ingenia para disfrazar productos para que parezcan supersanos… cuando en realidad no lo son.
Uno de sus trucos favoritos son las etiquetas: light, bajo en grasa, 0%, sin azúcar, BIO, ECO…
¿Te suenan?
Son esos alimentos que empiezas a comprar cuando decides cambiar de hábitos.
Llenas tu despensa y nevera con ellos porque crees que son la alternativa "saludable" a lo de antes.
Cambias las galletas de siempre por unas "digestivas sin azúcar".
O el yogur normal por uno "0% materia grasa".
Pero aunque pienses que son "milagrosos" y que te van a ayudar a conseguir tus objetivos, la realidad es muy distinta.
Muchas veces son incluso peores que los que consideras "no sanos".
Cuando miras con calma los ingredientes… aparece lo mismo de siempre: harinas refinadas, aceites de mala calidad, edulcorantes, aditivos…
El envoltorio cambia. El producto, no.
Lo peor es que, como se venden como "buenos para la salud", encima se consumen en mayor cantidad.
Y no, no son un brócoli.
Lo mismo pasa con las famosas dietas milagro.
O cuando tu amiga te recomienda un "dietista" barato que, en 5 minutos, te entrega un menú lleno de yogures 0%, galletas sin azúcar y refrescos light.
Marta, del equipo, me contaba que una conocida suya estaba haciendo justo una dieta así.
¿El resultado? En lugar de sentirse bien y radiante porque supuestamente estaba comiendo sano… estaba todo el tiempo cansada. Sin energía.
A su cuerpo le faltaban nutrientes de verdad.
No alimentos "light y 0%", cargados de aditivos, edulcorantes…
Hay que tener cuidado con esto.
Por eso he publicado un artículo en el blog donde te cuento lo que hay detrás de estos productos y por qué no deberían estar en tu lista de la compra. Haz clic aquí o en el botón de abajo para leerlo.