¿Es el pan sin gluten mejor para tu salud que el pan de toda la vida?
Si eres celíaca, tienes sensibilidad al gluten no celíaca, alguna patología,
o —como te contaba en el email del martes— sabes que la inflamación está detrás de muchos de tus síntomas…
Probablemente ya hayas eliminado el gluten.
Porque lo necesitas.
Porque quieres volver a sentirte bien.
Dejar atrás la hinchazón, los gases, el dolor de barriga, la fatiga, la niebla mental...
Pero, ¿realmente el pan sin gluten que estás comprando te está haciendo bien en tu salud digestiva?
¿O está empeorando las cosas sin que lo sepas?
Hoy en día, parece que cualquier producto que lleve la etiqueta "sin gluten" es automáticamente más saludable.
Esto es algo que me enfada mucho (y que repito hasta la saciedad).
Porque es mentira.
La mayoría de panes sin gluten que puedes encontrar en el supermercado (y en casi cualquier parte) están en el top 1 de los ultraprocesados.
Y lo peor es que no los consumes por capricho, sino por necesidad.
Así que deberían ser todo lo contrario: alimentos que cuiden de ti y te nutran.
Pero lo que encuentras está cargado de harinas refinadas, almidones, aceites vegetales oxidados, azúcares, gomas y emulsionantes.
Si eres una persona celíaca puede que no te hagan el daño inmediato del gluten…pero siguen perjudicando tu salud digestiva e inflamando tu cuerpo.
Por eso, como te decía en el email del martes, es importante que seas consciente de esto.
Tienes que aprender a identificar cuáles son los ingredientes que debes evitar en un pan sin gluten, qué efectos tienen en tu organismo y qué alternativas saludables sí te van a sentar bien.
Para ayudarte, he preparado un artículo supercompleto sobre esto, que tienes ya listo en el blog.
No hay comentarios:
Publicar un comentario