¿Qué tiene que ver David Bisbal con tu alimentación?
Tranquila, no voy a decirte que tienes que cantar el "Ave María" para cocinar más rápido.
O "bulería, bulería" para que te salgan mejor las recetas.
La cosa es que hace un tiempo, hablando con Mago More, una persona experta en hábitos y a la que admiro muchísimo, me contó algo que le dijo Bisbal, que es muy amigo suyo.
Te pongo en contexto.
Al igual que me pasó a mí, More empezó a comer sano por un problema de salud.
Y me confesó que cambiar su alimentación había sido de las cosas que más le habían costado integrar en su vida.
Algo que en realidad no le sorprendió.
Porque comer sano, junto con dejar de fumar, es uno de los hábitos más difíciles de incorporar.
Y aquí viene lo interesante.
Porque después de decirme eso, More me contó que un día, David Bisbal le dijo algo sobre aprender inglés, que aplica perfectamente a lo que estamos hablando:
"Me he dado cuenta de que aprender inglés no tenemos que verlo como una meta ni un objetivo, sino como un hábito".
Bisbal tenía toda la razón.
Porque hacer un examen y aprobarlo, aprenderte una canción en inglés o preparar una entrevista de trabajo en ese idioma… sí que son objetivos.
Tienen un principio y un final.
Pero aprender inglés de verdad es algo más amplio.
Es algo que se construye poco a poco, con constancia, y que se convierte en un hábito.
Y con la alimentación ocurre exactamente lo mismo.
Si de verdad quieres cuidarte, comer sano no puede ser algo puntual.
Tiene que convertirse en un hábito para siempre.
No tiene principio ni final.
Es algo para toda la vida.
Otra cosa es que tengas un objetivo concreto: recuperar tu peso ideal, ganar músculo para un determinado deporte o recuperarte de alguna patología digestiva.
Y eso está genial.
Pero sea cual sea tu objetivo, solo lo vas a conseguir si integras la alimentación saludable en tu vida diaria.
Por eso, ni More ni yo creemos en las dietas.
Porque no sirve de nada comer "sano" durante un mes si después vuelves a lo de siempre.
Hay que incorporar el hábito para siempre y eso no se consigue en dos días.
Esto no va de soluciones exprés, va de comprometerte contigo.
Y aquí es donde entra otra reflexión muy buena que me compartió More.
Me decía que para él hay dos etapas cuando cambias un hábito.
La primera es la fase de construcción.
Esa etapa inicial que suele durar unos 28 días, en la que se requiere bastante esfuerzo… y todavía se ven pocos resultados.
Y la segunda es la fase de mantenimiento.
Cuando ese hábito ya forma parte de tu vida.
Cuando lo haces sin pensarlo.
Y empiezas a notar todos los beneficios.
Estoy bastante de acuerdo con lo que More piensa.
Excepto en una cosa importante.
La parte del esfuerzo de esos primeros días.
En el caso de la alimentación, el esfuerzo de esos primeros 28 días aparece solo cuando lo que vamos a comer no nos gusta.
Por ejemplo, unas acelgas rehogadas con pollo a la plancha.
Pero si lo que te estás comiendo está rico, te sacia y te encanta…
El esfuerzo desaparece.
¿A quién le cuesta algo que está disfrutando de verdad?
A nadie.
Y esto es lo que te va a pasar a ti, si te apuntas a Método S.A.N.O. haciendo clic aquí.
Con los platazos tan ricos que vas a preparar cada semana, no te va a suponer nada de esfuerzo comer sano.
Ni siquiera en la primera fase.
Ahora bien, volviendo al resto: sí, adquirir un hábito lleva tiempo.
En el caso de la alimentación, él me decía que tardó aproximadamente un año en sentir que ya lo tenía completamente integrado.
Y es que cambiar de alimentación no es algo que ocurra en 30 días.
En un mes quizá superas la fase de construcción…
Pero todavía no lo has mantenido el tiempo suficiente como para que tu cuerpo empiece a pedir comida saludable de forma natural.
Para que, cuando pases más de un día comiendo fuera de casa, estés deseando volver a tus platos de siempre.
Y para empezar a ver resultados en tu salud, en tu energía y en tu bienestar.
De hecho, mis antiguas alumnas siempre se lo dicen a las nuevas:
"Esto no es cosa de 15 días. Tómate tu tiempo. Confía."
Y es así.
Por eso, nunca hago ofertas para entrar a Método S.A.N.O. con una suscripción mensual.
No tendría sentido.
Porque mi objetivo no es que pruebes a comer sano durante unas semanas y luego vuelvas a lo de antes.
Mi objetivo es que realmente lo integres en tu vida.
Así que la oferta que sí creo que puede ayudarte y que tiene sentido para que de verdad tengas el tiempo que necesitas…
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En pocas horas volverá a su precio habitual.