Hoy no voy a hablarte de alimentación.
Pero sí de algo que tiene relación.
Hoy te escribo para hablarte sobre el concepto tan equivocado que tenemos de lo que significa cuidarnos.
Y lo veo todo el rato.
Cada vez que abro Instagram, o escucho a alguien hablar de su autocuidado, me encuentro con frases como:
"Me he hecho las uñas, es que me encanta cuidármelas."
"Me he teñido el pelo, este ratito es para mí."
"Me pongo tacones porque me hacen sentir poderosa."
"Me he comprado unas cremas carísimas para hacerme mi skincare."
"Este protector solar es superbueno para cuidarme la piel del sol."
Y ojo, no estoy diciendo que esté mal pintarse las uñas, ni ponerse cremas, ni nada de eso.
No es eso.
Lo que digo es que no somos conscientes de lo que llevan esos productos que nos estamos poniendo.
Y eso también es salud.
Porque no, cuidarte no es ponerte tóxicos en las uñas y taparlas con color.
No es aplicarte una crema llena de disruptores endocrinos, derivados del petróleo y perfumes artificiales.
No es llevar tacones que te deforman los pies solo porque te ves "más guapa".
Hemos confundido vernos bien con estar bien.
Hemos confundido lo que "parece" autocuidado con lo que realmente nos cuida.
Y ahí es donde está el problema.
Tu piel absorbe todo lo que le pones.
Y si te cuidas por dentro dándole a tu cuerpo alimentos muy nutritivos y sanos, pero luego te untas por fuera productos llenos de basura…no estás cerrando el círculo.
Estás invirtiendo energía en un lado mientras te estás quitando salud desde otro.
Y sé que esto todavía cuesta.
Con la comida ya hemos aprendido a mirar etiquetas (más o menos).
Pero en cosmética… todo está en latín, no entendemos nada, y nos lo venden como "natural" cuando no lo es.
Pero, para mí, después de cuidar lo que comemos, el siguiente paso es aprender a cuidar lo que nos ponemos.
Cuidarnos también desde fuera.
Pero de verdad.
Con consciencia.
Y por eso en Método Sano, mi membresía en la que te enseño a cambiar de hábitos para ser la persona saludable que quieres ser, también hablamos de esto.
Porque si hablamos de salud de verdad, tenemos que hablar de cosmética natural.
Y no estoy sola.
He traído a una mujer a la que admiro muchísimo: Victoria Moradell.
Victoria no solo sabe muchísimo, sino que lo comunica desde un lugar precioso, sencillo, directo, sin miedo a decir las cosas como son.
Ella te va a enseñar:
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Qué ingredientes debes evitar en tus productos de cosmética.
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Qué principios activos son beneficiosos para cuidar tu piel.
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La rutina perfecta según cada tipo de piel.
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Cómo protegernos del sol, cómo exponernos de manera adecuada y qué tipos de protectores solares son saludables.
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Cómo cuidar y nutrir el cabello, y cómo protegerlo en verano del sol y del cloro.
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Recetas de cosmética natural que puedes hacer en tu día a día con ingredientes que tienes en casa.
Te va a abrir los ojos, igual que me los abrió a mí.
Así que si quieres cuidarte de verdad —por dentro, por fuera, y también en lo que te rodea—, pásate por Método Sano.
Porque dentro no solo tienes menús saludables, organización en la cocina y recetas ricas para el verano.
También hablamos de todo lo que suma en tu salud.
Y dejamos fuera todo lo que resta.
Haz clic aquí para unirte si aún no estás dentro.
Y si ya formas parte, corre a ver la clase temática con Victoria porque es oro puro (ya la tienes disponible en la escuela).
Un besote,
Lucía.
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