En verano parece que comer sano es más complicado.
Cambian los horarios.
No tenemos la misma rutina que en invierno.
Hacemos más planes fuera de casa.
Y con el calor, lo último que apetece es pasar horas delante de los fogones o encender el horno.
Pero te aseguro que puede ser todo lo contrario.
Sí, es verdad que comemos más veces fuera, y no pasa nada, porque también son días para disfrutar.
Aun así, el verano es una de las mejores épocas para cuidarnos comiendo sano y rico.
Hay muchísima variedad de frutas y verduras entre las que elegir.
Y todas están deliciosas.
Tomates maduros, pepinos, calabacines, berenjenas, pimientos, sandía, melón, melocotones, cerezas…
Con todo eso puedes preparar una gran variedad de platos fresquitos, rápidos y llenos de sabor.
Sin complicarte.
Sin pasar hambre.
Y sin terminar comiendo siempre la misma ensalada sosa que ni siquiera te llena.
Si te faltan ideas, no te preocupes, porque para eso estoy yo aquí.
Hoy quiero compartir contigo tres cremas frías muy veraniegas que se preparan en un momentito.
Cuando las pruebes, vas a alucinar con lo ricas que están.
Estoy segura de que van a triunfar en casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario