Mi amiga Sandra es una loca del roscón de Reyes.
Le flipa.
Siempre hay controversia cuando llega la Navidad: ¿el roscón se come solo el Día de Reyes o durante todas las fiestas?
Yo soy más de tomarlo solo ese día.
Iván opina que es mejor comerlo toda la Navidad porque está demasiado rico como para solo comerlo un día.
Y luego está mi amiga Sandra… que lo come todo el año (cuando lo encuentra, porque no suele haber).
De hecho, se casó en verano y la tarta de su boda fue un roscón de Reyes gigante.
Tuvo que recorrer un montón de pastelerías porque nadie quería hacérselo.
Claro, un roscón en pleno julio… como que no.
Pero al final dio con una pastelería que se animó y fue feliz como una niña el día de su boda.
Imagínate su cara cuando le dije que había conseguido hacer un roscón de Reyes helado para la actualización del curso.
¡No se lo creía!
Recuerdo que hablando con Heva del equipo, le dije que quería incluir unos donuts helados o algo así original.
Pero quería algo más especial.
También habíamos pensado en usar agua de azahar para una receta…
Y ahí se me encendió la bombilla:
¡Sabor roscón!
Me puse a buscar inspiración y descubrí que no existe el helado sabor roscón.
Es algo único.
He mirado fotos en Pinterest, en Instagram, en todas partes… y nada.
Salvo alguna heladería artesanal que lo saca, muy de vez en cuando, en Navidad… pero claro, en pleno invierno no es cuando más apetece un helado.
Un helado con forma de roscón.
Decorado como un roscón.
Y lo más importante: con el sabor auténtico de ese dulce navideño que tanto nos gusta.
Solo existe en mi curso Helados y postres fríos sanos.
Mira que preciosidad.
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