Ya de vuelta a la realidad después del viaje a Japón.
Hemos estado unos días allí de vacaciones.
La verdad que era un destino muy soñado desde hace muchísimo tiempo.
Y puedo decirte que sí: es un destino increíble, especial y muy bonito.
Me ha gustado mucho.
Pero también me ha confirmado algo de mí…
Soy más de ir descalza, de perderme en la naturaleza y de ir buscando animales por el mundo.
Me tira más eso que tantos planes de ciudad y tanta gente.
Aun así, Japón nos ha regalado cosas que se quedan para siempre.
Sin ninguna duda, me quedo con el precioso sakura, con la suerte inmensa de haber coincidido con él y de llevarnos ese recuerdo para siempre en el corazón.
Con esos onsen infinitos que tanto hemos disfrutado.
Con los tés.
Con hacer origami.
Con la comida.
Y con todos esos pueblitos de los Alpes japoneses, que para mí están clarísimamente en el top del viaje.
Pero lo más importante, y esto sí que te interesa directamente, es que ya sabes que cada vez que viajo vuelvo con la cabeza llena de ideas.
Con muchísima inspiración para aplicarla a mis cursos, formaciones y contenido, para que tú también puedas disfrutar de esa apertura gastronómica.
Así que sí: se vienen recetitas inspiradas en Japón.
Empezando por la que voy a compartir contigo esta semana, que te va a flipar.
Dorayakis.
El pastelito favorito de Doraemon.
Te voy a enseñar a hacer en casa una versión saludable de esta famosísima receta dulce japonesa.
Sin azúcar ni harinas refinadas.
Y sin gluten ni lácteos.
Son facilísimos de hacer y quedan buenísimos.